La Amazonía ecuatoriana, ubicada al este de la cordillera de los Andes, está formada por una extensa selva tropical, grandes ríos y una extraordinaria biodiversidad.
Sus pueblos originarios mantienen una relación profunda con la naturaleza, transmitiendo conocimientos ancestrales a través de sus rituales, música, danza y formas de vida comunitaria. Sus expresiones culturales representan el vínculo espiritual entre el ser humano, la tierra y la biodiversidad.